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Promoción de la lectura en México

Nunca antes el reconocimiento de la importancia de fomentar la lectura había sido tan generalizado. El gobierno y sus instituciones, los centros escolares, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y un número cada vez mayor de ciudadanos no sólo parecen estar convencidos de que fomentar la lectura es una tarea que debe hacerse, sino que se han involucrado en ese trabajo.

Desde hace algunos se han venido generando un sinfín de programas, iniciativas y acciones de distinto alcance que buscan incidir en las prácticas de lectura de las personas. Aunque los recursos y los esfuerzos que se invierten en promover la lectura son considerables, los resultados arrojados por estudios y encuestas recientes muestran que la situación de la lectura en el país apenas ha cambiado.

Creemos que algunas de las razones que han propiciado esta situación son: que las ideas que detentan muchas iniciativas no corresponden a las necesidades de los lectores ni a la naturaleza misma de la lectura, que una buena parte de las personas involucradas no son lectores ni están formadas como mediadores y que, en general, trabajan aisladas e incomunicadas por lo que sus recursos y esfuerzos resultan siempre insuficientes.

Ante esta situación, A Leer/IBBY México y la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal se han aliado para crear el Programa de Fomento a la Lectura EntraLee, que busca sumar esfuerzos, recursos y experiencias en beneficio de los jóvenes lectores de las escuelas secundarias públicas del Distrito Federal.  

Los jóvenes lectores

Según la última Encuesta Nacional de Lectura (CONACULTA 2006), los mexicanos leemos 2.9 libros al año. Sin embargo, en lo que se refiere a los jóvenes encontramos que poco más de la mitad de los mexicanos de 12 a 17 años (56.4%) reporta que lee libros; poco menos de la tercera parte (30.4%) reportó haberlos leído en algún momento de su vida. Además, los niveles más altos de lectura de libros se dan entre los jóvenes de 18 a 22 años, con 69.7%, y de 12 a 17 años, con 66.6%. 

Aunque se trata sólo de algunos indicadores que hay que saber leer e interpretar (el promedio de libros leídos al año por jóvenes entre 18 y 22 años sigue siendo muy bajo: 4.2), los datos parecen corroborar lo que Michèle Petit había señalado en Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura: “si bien la proporción de lectores asiduos ha disminuido, la juventud sigue siendo el periodo de la vida en el que hay una mayor actividad de lectura.”

En 2011, México alcanzó el máximo histórico en población juvenil[2]. Una mayor presencia de los jóvenes quizá nos ayude a reconocer que ellos están leyendo, sobre todo en internet y en una gran variedad de soportes, de formas distintas que no todos estamos dispuestos a reconocer y valorar.

Por todo lo anterior, el Programa de Fomento a la Lectura EntraLee busca fortalecer las prácticas de fomento a la lectura al interior de las escuelas secundarias. Creemos que dar a conocer a los maestros información sobre la lectura y la escritura que se ha generado en ámbitos distintos al escolar podría ayudar a una mayor comprensión de las prácticas de lectura de los jóvenes.



[2] “La situación actual de los jóvenes en México” (CONAPO 2010).