23
November
2012

Tatuajes del tiempo

José Gordón, El Cuaderno Verde

En la novela de John Irving, Until I find you (Hasta que te encuentre), el padre del protagonista central es un coleccionista de tatuajes. Su piel está llena de notas musicales de piezas clásicas que interpreta en el órgano de la iglesia. Irving sondea, entre otros temas, la cultura que se desarrolla en torno a los tatuajes. Nos habla de "tinta-adictos" que cubren su cuerpo con imágenes que sólo dejan libres el rostro, las manos y los pies. El efecto, dice Irving para nuestra sorpresa- es que siempre tienen frío. El novelista subraya la complicidad y apoyo que se da en la comunidad de tatuados. Saben bien que cada tatuaje cuenta una historia, representa una etapa importante de sus vidas.

En el libro El hombre ilustrado, Ray Bradbury hace el ejercicio de poner en movimiento las imágenes que cubren la piel de una persona. Cada tatuaje cobra vida para contar literalmente una historia. Explica el personaje:

            "Todo en mí está ilustrado. Mira. Abrió su mano. En su palma estaba una rosa, recién cortada, con gotas vivas de cristal entre los suaves pétalos rosados. Tendí mi mano para tocarla, pero era tan sólo una Ilustración".

El futuro en espalda

En ese cuerpo, narra Bradbury, se podían escuchar murmullos de voces, se veían fuentes, montañas y ríos. Estrellas, soles y planetas se extendían en una Vía Láctea dibujada sobre el pecho. Las ilustraciones eran como miniaturas del Greco, infinitamente detalladas. Los colores se incendiaban en tres dimensiones.

Esas imágenes, describe Bradbury, tienen también el poder de predecir el futuro. En un lugar especial de la espalda del hombre ilustrado, cuando, por ejemplo, está en contacto con una mujer, una pintura de ella se imprime precisamente en ese espacio y "muestra toda su vida: cómo vivirá y cómo morirá. Cómo se verá cuando tenga sesenta años".

Ver el cuerpo como un espacio de escritura del pasado y el futuro es una idea recurrente en diversas tradiciones y culturas. Gautama Budha decía: "¿Quieres entender tu pasado? Observa tu rostro. ¿Quieres entender el futuro? Mira las señales de tu rostro".

En la película The pillow book, Peter Greenaway nos permite ver literalmente la caligrafía que escribimos en nuestros cuerpos como si fueran el papel en donde llevamos el diario de nuestras experiencias amorosas.

Mi amigo Alberto Buzali me llamó la atención al libro de Alberto Ruy Sánchez, Nueve veces el asombro, en donde se hace alusión a la escritura que llevamos en el cuerpo. Hay tatuajes visibles como los que vemos en las obras de Irving, Greenaway y Bradbury, pero también hay otros que igual nos marcan y hay que aprender a leer. Ruy Sánchez describe en su libro:

            "Hay quienes nacen con la piel tatuada muy a fondo. Desde la uña más larga del pie hasta el último cabello. Pero casi no se ve: de esa escritura profunda y muy escondida flotan a la superficie de la piel, sólo por error, algunos desprendimientos en formas de manchitas con lunares que las parteras buscan con esmero en los recién nacidos (...) las manchitas son anuncio de que ese recién nacido sobrevivirá: porque está caligrafiado. Tiene futuro".

"No cualquiera -advierte Ruy Sánchez- es capaz de leer a primera vista todo aquello, pero tarde o temprano lo escrito sobre la piel hace evidente su fuerza, su presencia, su bendición o su condena. Nada se sabe y nada sucede que no esté escrito de antemano sobre el cuerpo. Pero, aunque sea tan importante leerlo, es muy difícil saber todo lo que en la piel se lleva. Y sigue siendo uno de los misterios más vivos e inquietantes".

¿Se puede reordenar la caligrafía? ¿Se pueden reescribir los tatuajes y memorias que hemos delineado en nuestros cuerpos? No es posible saberlo con certeza, pero los "tatuajes" rituales de las celebraciones de nuevos ciclos nos invitan a pensar en la inscripción de historias más imaginativas en nuestras pieles.

  • Tags: caligrafía, El Cuaderno Verde, El hombre ilustrado, futuro, Greenaway, John Irving, José Gordon, Ray Bradbury, Ruy Sánchez, tatuaje

Categories: Blog - Imaginario colectivo -

Comments (2)

  • Ana Lilia Villarreal Cázares

    Ana Lilia Villarreal Cázares

    10 December 2012 at 11:50 |
    Hola maestro Gordon
    Tuve la ¿suerte? de encontrar su Cuaderno verde en una comercial mexicana de la ciudad de Mérida. Generalmente no hurgo en las librerías de los supermercados pero en esa ocasión la ¿ociosidad? me llevó a la mesa que decía librería, y allí, en un estante inferior y oscuro encontré varios ejemplares, me llevé uno que leí esa misma tarde. A la mañana siguiente regresé por los demás, tenía que compartirlos con mis amigos más queridos, aquellos a quienes el azar y el destino me ha reunido, porque es cierto: Todo encuentro casual es una cita, y el Cuaderno verde es una de esas citas. Hasta pronto maestro.
  • Corinna Méndez

    Corinna Méndez

    24 January 2013 at 12:46 |
    Gracias por poner el corazón en cada palabra, me gusta mucho como escribe y nos hace sentir, analizar y vibrar en cada blog. Gracias eternas.

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Los editores

PP-Gordon


José Gordon
 (México, D.F., 1953). Novelista, escritor de ensayos y traductor. Su trabajo en la televisión como conductor del Noticiario cultural 9:30 y del suplemento literario Luz Verde, en Canal 22, fueron calificados por el escritor Augusto Monterroso como "dignificantes del periodismo cultural".

Es autor, entre otros libros, de Tocar lo invisible, una exploración de las posibilidades que abren el arte, la ciencia y la imaginación; la novela El libro del destino, considerada por el suplemento cultural El Ángel como uno de los tres mejores libros del año 1996. Dirige y conduce La Oveja Eléctrica, revista de ciencia y pensamiento de Canal 22. Escribe y conduce la serie de cápsulas televisivas Imaginantes.


Rafael

Rafael Cessa. Es veracruzano. Además, estudió una licenciatura en filosofía y una especialidad en enseñanza de lengua y literatura. En su tiempo libre colabora con distintas organizaciones nacionales e internacionales en proyectos culturales, educativos y de formación de lectores y mediadores de lectura. Desde hace un par de años, sus actividades están enfocadas a la atención de públicos juveniles, trabajo que disfruta enormemente. Sus editoriales favoritas son Anagrama, Sexto Piso y Páginas de Espuma (no necesariamente en ese orden). La revolución digital en el mundo del libro no le impide dormir sus horas.