26
February
2013

Instrucciones para un encuentro azaroso

EL CUADERNO VERDE por José Gordon (Reforma, 18 Ene. 13)

Una de las propuestas más interesantes de la literatura es la convocación al encuentro amoroso con la guía de la brújula del azar. Eso es lo que plantea Julio Cortázar en la novela Rayuela. Una pareja se cita a ciegas sin quedar de acuerdo a dónde van a verse. A propósito toman caminos inusuales y, sin embargo, ocurre el milagro del encuentro.

Algo similar ocurre en un cuento de Haruki Murakami, pero el desenlace es distinto. Un hombre y una mujer se encuentran al azar. Saben que son el uno para el otro. No lo pueden creer. Deciden hacer una prueba: el azar los volverá a hacerse encontrar. Eso ocurre 14 años después. Se cruzan en una calle sin saber qué decirse y desaparecen en la multitud, cada uno por su lado, para siempre. No saben leer lo que está pasando. No hay ceremonia. Estamos ante el desencuentro.

En una especie de síntesis, entra a escena el escritor Milorad Pavic. En el relato Té para dos (Siete pecados capitales, Sexto Piso), propone un manual de instrucciones para propiciar al azar el encuentro amoroso. Para ello va a involucrar al lector. Empieza por decirnos que todo gran amor arranca con tres pequeñas mentiras. La primera de ellas: tener un nombre secreto. Así, la lectora se llamará Aneseta y el lector Aristín. Tienen que tener el valor de convertirse en los héroes de la historia ya que el escritor los puede destruir de un plumazo.

Milorad Pavic da instrucciones por separado al lector y a la lectora. A las Anesetas posibles les dice que uno de los requisitos es que el día en que en que comienza la lectura del cuento deben haber perdido una llave.

El siguiente paso es soñar un sueño que el autor refiere. Si no lo logra, no importa. Lo valioso es que lo recuerde. La siguiente instrucción: debe poner un arete en el bolso. La ceremonia indica que el miércoles siguiente debe ir a la terraza de la taberna más cercana a la iglesia principal de la ciudad. Al mediodía tiene que ordenar un té, colocar sobre la mesa un arete y esperar a que llegue un joven con una llave sin cortar, sin dientes.

El escritor del cuento se da cuenta que el ritual puede fallar simplemente porque la combinatoria de personajes puede no cumplirse en la forma prevista. Sin embargo, prosigue. Le da instrucciones a los posibles Aristines, a los lectores. Les dice que en la noche, en la cama, cuando vayan a leer el cuento, deben recordar si hace poco encontraron en la calle o en el pasto, un arete perdido. Ese lector será el elegido. Luego tendrá que tener un sueño en donde una mesa está colgada de cabeza en un techo de madera y uno puede comer lo que está ahí con gran facilidad como ante un cuerpo astral.

Como en el caso de la lectora, si no se pudo soñar el sueño no importa. Sólo debe recordarlo. El siguiente paso: comprar una llave sin cortar. El miércoles posterior debe ir a la taberna ya referida para la lectora. Debe buscar a una mujer que toma un té y tiene sobre la mesa un anillo. El lector debe poner la llave sin cortar. Entonces la pareja debe decir sus nombres secretos (falsos) y contar sueños que no soñaron. (De esta manera han mentido ya dos veces).

En ese punto un "lector real" se acerca al autor y le cuenta una extraña historia. Le dice que de manera azarosa leyó su cuento y esto le permitió seguir el ritual que desembocó en un sorpresivo encuentro amoroso. Dicho sea de paso, mi amigo Rafael Cessa, me cuenta que en México -en lo que ahora es el Bar La Divina Comedia en la ciudad de Córdoba- ya hay parejas que se han encontrado jugando a esta ceremonia del azar, mediante el relato de Pavic.

El remate del cuento es genial. El escritor ya es viejo. Sabe que pronto va a morir ("El alma se me salía por la nariz"). Al ver el encuentro que ha propiciado en su relato está feliz. Los lectores hemos pasado por su ritual. El autor dice que ya está muerto y declara su amor por los personajes (nosotros). ¿Miente? Tal vez. Pero esa es la tercera mentira que llegará a ser verdad. Milorad Pavic murió en 2009. Sobrevive la comunicación profunda que genera la lectura y la idea de que todo gran amor, como indica el cuento, comienza con tres pequeñas mentiras.

  • Tags: El cuaderno verde, encuentro azaroso, Haruki Murakami, José Gordon, La Divina Comedia, Milorad Pavic, Rafael Cessa, Sexto Piso

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Los editores

PP-Gordon


José Gordon
 (México, D.F., 1953). Novelista, escritor de ensayos y traductor. Su trabajo en la televisión como conductor del Noticiario cultural 9:30 y del suplemento literario Luz Verde, en Canal 22, fueron calificados por el escritor Augusto Monterroso como "dignificantes del periodismo cultural".

Es autor, entre otros libros, de Tocar lo invisible, una exploración de las posibilidades que abren el arte, la ciencia y la imaginación; la novela El libro del destino, considerada por el suplemento cultural El Ángel como uno de los tres mejores libros del año 1996. Dirige y conduce La Oveja Eléctrica, revista de ciencia y pensamiento de Canal 22. Escribe y conduce la serie de cápsulas televisivas Imaginantes.


Rafael

Rafael Cessa. Es veracruzano. Además, estudió una licenciatura en filosofía y una especialidad en enseñanza de lengua y literatura. En su tiempo libre colabora con distintas organizaciones nacionales e internacionales en proyectos culturales, educativos y de formación de lectores y mediadores de lectura. Desde hace un par de años, sus actividades están enfocadas a la atención de públicos juveniles, trabajo que disfruta enormemente. Sus editoriales favoritas son Anagrama, Sexto Piso y Páginas de Espuma (no necesariamente en ese orden). La revolución digital en el mundo del libro no le impide dormir sus horas.