20
January
2014

El sueño del jaguar

José Gordon

¿Con qué sueñan los jaguares?, me preguntó mi hija un día que fuimos de visita al zoológico en Villahermosa, Tabasco. ¿Pueden soñar los animales?

Ésta es una pregunta difícil de responder para la ciencia. Los experimentos que se han hecho con gatos muestran que al dormir registran periodos de movimientos oculares rápidos (el famoso en inglés: rapid eye movement). En el caso de los seres humanos, el REM está asociado con periodos de sueño, pero eso no implica necesariamente que estemos hablando de sueños.

Sin embargo, el gran ensayista George Steiner afirma que los animales sueñan. Di ce Steiner: “Toda persona que haya vivido en contacto con animales, con su perro o con su gato, sabe que éstos sueñan sueños vívidos, a menudo claramente tempestuosos; la agitación o el placer ponen en mo vimiento el cuerpo de un perro o un gato que duermen”.

En un experimento realizado por Mathew Wilson y Daoyun Ji en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), repor ta ron lo que parece ser una importante evidencia de que los animales, al igual que los seres humanos, tienen sueños en los que aparecen imágenes. Los primeros indicios se die ron cuando se encontró que las células cerebrales de ratones repetían durante el sueño patrones de actividad similares a los que tenían cuando recorrían un laberinto al estar despiertos. Los científicos plantearon una hipótesis que suena a cuento de Borges: tal vez los ratones están soñando con el laberinto.

 

Para investigar si los ratones estaban re produciendo imágenes durante el sueño, Wilson y Daoyun Ji midieron la actividad cerebral en el hipocampo y en la corteza vi sual mientras los ratones recorrían laberin tos que tenían diferente estampas en los muros y en el suelo. Las regiones cerebrales mostraron patrones específicos correlacionados con la percepción animal del en torno del laberinto.

Horas después, cuando los ratones se durmieron, los científicos volvieron a me dir la actividad cerebral. El resultado fue que exactamente los mismos patrones de disparo neuronal registrados en la vigilia, aparecieron durante el sueño en las regiones visuales y de la memoria.

La pregunta, sin embargo, persiste: ¿cómo podemos ver las imágenes con las que sueñan los animales? En este territorio, los niños y los artistas son los únicos que se atreven a formular una respuesta.

¿Con qué sueñan los jaguares? ¿Será la selva su sueño? ¿Podrán ver al poeta Carlos Pellicer en medio de la selva lacandona? ¿Podrán darse cuenta de la alegría de Pellicer cuando observa a los monos que brincan y ve volar garzas y pájaros color turquesa mientras “por el hueco de un árbol podrido pa sa el verde silencio de un quetzal”?

¿Pueden en su sueño ver al poeta que pone su mano en las aguas del Usumacinta y escucha lo que canta el río? En el sueño del jaguar se oye el ritmo serpenteante de los afluentes del agua que crece y habla:

... el Lakantún y el Lakanjá.
¡Ay, las hermosas palabras,
que sí se van,
que no se irán!

¿Pueden los jaguares ver con qué sueña Carlos Pellicer? Parece que sí, aunque no se pueden medir las regiones cerebrales del sueño dentro del sueño. Sin embargo, ven el instante en que el poeta saca la mano del río y sueña que su cuerpo humano se convierte en un árbol tropical, que su cabeza está llena de pájaros y que sobre sus piernas está un jaguar dormido. El jaguar se sorprende. Se sorprende aún más cuando ve que el pintor Rufino Tamayo se mete dentro del sueño del jaguar que está a los pies de Pellicer convertido en árbol: el jaguar dentro del jaguar sueña con estrellas que se dibujan en su piel. ¿Las podemos ver?

Por lo pronto, los niños, los poetas y los artistas sueñan con lo que sueñan los jaguares.

  • Tags: Carlos Pellicer, jaguar, José Gordon, sueño

Categories: Blog - Imaginario colectivo -

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Los editores

PP-Gordon


José Gordon
 (México, D.F., 1953). Novelista, escritor de ensayos y traductor. Su trabajo en la televisión como conductor del Noticiario cultural 9:30 y del suplemento literario Luz Verde, en Canal 22, fueron calificados por el escritor Augusto Monterroso como "dignificantes del periodismo cultural".

Es autor, entre otros libros, de Tocar lo invisible, una exploración de las posibilidades que abren el arte, la ciencia y la imaginación; la novela El libro del destino, considerada por el suplemento cultural El Ángel como uno de los tres mejores libros del año 1996. Dirige y conduce La Oveja Eléctrica, revista de ciencia y pensamiento de Canal 22. Escribe y conduce la serie de cápsulas televisivas Imaginantes.


Rafael

Rafael Cessa. Es veracruzano. Además, estudió una licenciatura en filosofía y una especialidad en enseñanza de lengua y literatura. En su tiempo libre colabora con distintas organizaciones nacionales e internacionales en proyectos culturales, educativos y de formación de lectores y mediadores de lectura. Desde hace un par de años, sus actividades están enfocadas a la atención de públicos juveniles, trabajo que disfruta enormemente. Sus editoriales favoritas son Anagrama, Sexto Piso y Páginas de Espuma (no necesariamente en ese orden). La revolución digital en el mundo del libro no le impide dormir sus horas.