10
December
2012

Buceo y literatura

Por José Gordon

Una de las experiencias que nos permiten atisbar lo que se encuentra más allá de la burbuja de la percepción humana es el buceo. El sonido sordo del agua nos aísla de nuestro mundo habitual y flotamos en medio de paisajes que parecen de otro planeta. Estamos frente a lo "no humano" con toda su belleza y misterio.

Este es un tema que siempre ha inquietado a Sabina Berman. En varias ocasiones me comentaba su deseo de escribir una novela que pudiera narrar el mundo de manera directa y sin fantasías, sin el filtro de nuestros pensamientos que reducen a la existencia al tamaño de nuestros prejuicios. Para ello hay que abrirse a otro tipo de pensamiento, el que aparece en la misma naturaleza. En los espacios silenciosos podemos escuchar lo que nos rodea con todo el cuerpo, con todos los sentidos, sin la interferencia de nuestros conceptos.

En la novela más reciente de Sabina, La mujer que buceó en el corazón del mundo (Editorial Planeta), nos internamos en esta percepción: vemos a una joven que se sumerge en el mar azul turquesa de Mazatlán. Desciende lentamente en aguas más oscuras (azul marinas) en donde se mueven medusas transparentes que se ven luminosas. Sonríe al ver a un pez ángel, de labios blancos que tiene forma de plato, cubierto de una cuadrícula verde y rosa. Disfruta al ver a un pez piedra "que parece una piedra roja, pero de pronto da un salto en cámara lenta por el agua, y cae y se queda quieto como una piedra roja en el moho rojo de una piedra grande".

En esa felicidad, es difícil sospechar que la inteligencia general de esta mujer es la de una niña de dos años. Las pruebas médicas dicen que se trata de una autista que difícilmente podrá hacer algo en la vida. Sin embargo, eso no ocurre así. Aprende a leer y escribir, cursa una carrera universitaria y se convierte en una gran empresaria que tiene ideas brillantes, fuera de lo común. La clave: una tía amorosa que al analizar el diagnóstico de los especialistas le dice: "Olvidaremos el 90 por ciento de tus incapacidades y apostaremos al 10 ciento de tus talentos geniales".

Sabina Berman subraya así, que no hay que tratar de "domesticar" a los autistas: "Si se pasan ocho horas tocando el piano, ¡es un regalo! No hay que 'normalizarlos'".

El personaje central de Berman sabe que no es como los humanos standard pero que, sin embargo, tiene tres grandes virtudes que muchos de nosotros envidiaríamos. Las formula así: "1.- No sé mentir. 2.- No me duelen cosas ni me preocupan cosas que no existen. 3.- Sé que sólo sé lo que sé, y lo que no sé, que es muchísimo más, estoy segura que no lo sé".

Berman nos plantea que lo fascinante es existir. En contraposición a Descartes que dice "Pienso, luego existo", la novelista y su personaje afirman con humor que primero existen y luego (a veces) piensan. Se entregan con deleite a pensar con los sentidos, como a veces nos sucede ante el mar, en donde nos salimos de la burbuja humana y aprendemos a "pensar con las aletas de una barracuda que asciende en diagonal dejando tras de sí una estela de burbujas".

La novela de Berman es considerada por la novelista española Ana María Matute como un relato inolvidable sobre la libertad y el derecho a la diferencia. Circula en 30 países, entre ellos, Inglaterra, Francia, Italia, Estados Unidos, Alemania, Holanda, Suecia, Israel, China y Japón.

La mirada limpia de una mujer que ve al mundo sin adjetivos, desnuda nuestros enredos y contradicciones, nuestra indiferencia y crueldad ante lo humano y lo "no humano". La narración de Sabina es una obra maestra, llena de humor y compasión, que bucea en una inteligencia y una belleza conmovedoras. Berman nos recuerda que el verdadero autismo es que los niños se críen sin ningún afecto y que el auténtico milagro es, simplemente, lo que ya existe porque sí.

  • Tags: Buceo y literatura, José Gordon, novela, Sabina Berman

Categories: Blog - Imaginario colectivo -

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Los editores

PP-Gordon


José Gordon
 (México, D.F., 1953). Novelista, escritor de ensayos y traductor. Su trabajo en la televisión como conductor del Noticiario cultural 9:30 y del suplemento literario Luz Verde, en Canal 22, fueron calificados por el escritor Augusto Monterroso como "dignificantes del periodismo cultural".

Es autor, entre otros libros, de Tocar lo invisible, una exploración de las posibilidades que abren el arte, la ciencia y la imaginación; la novela El libro del destino, considerada por el suplemento cultural El Ángel como uno de los tres mejores libros del año 1996. Dirige y conduce La Oveja Eléctrica, revista de ciencia y pensamiento de Canal 22. Escribe y conduce la serie de cápsulas televisivas Imaginantes.


Rafael

Rafael Cessa. Es veracruzano. Además, estudió una licenciatura en filosofía y una especialidad en enseñanza de lengua y literatura. En su tiempo libre colabora con distintas organizaciones nacionales e internacionales en proyectos culturales, educativos y de formación de lectores y mediadores de lectura. Desde hace un par de años, sus actividades están enfocadas a la atención de públicos juveniles, trabajo que disfruta enormemente. Sus editoriales favoritas son Anagrama, Sexto Piso y Páginas de Espuma (no necesariamente en ese orden). La revolución digital en el mundo del libro no le impide dormir sus horas.